Melanoma: los cambios en un lunar pueden ser la primera señal de un cáncer de piel potencialmente mortal

OncologíaMelanoma: los cambios en un lunar pueden ser la primera señal de un cáncer de piel potencialmente mortal

Una mancha, un lunar o una lesión en la piel que cambia de apariencia puede parecer un problema menor. Sin embargo, en algunos casos puede ser la primera manifestación de un melanoma, uno de los tipos de cáncer de piel más agresivos. La sospecha clínica temprana, la referencia oportuna y la valoración especializada pueden marcar la diferencia entre un tratamiento oportuno y un desenlace desfavorable.

Durante la convención de la Sociedad Dermatológica de Puerto Rico, la Dra. Elena Nogales, dermatóloga y vicepresidenta de la Sociedad Dermatológica de Puerto Rico, abordó las principales emergencias dermatológicas, los hallazgos clínicos que deben alertar tanto a pacientes como a médicos de atención primaria y las consecuencias de la automedicación.

No todas las lesiones son peligrosas, pero algunas pueden poner en riesgo la vida

Los lunares y otras lesiones cutáneas son frecuentes en la población y, en la mayoría de los casos, corresponden a lesiones benignas. No obstante, algunas presentan características que requieren una evaluación dermatológica temprana.

La Dra. Nogales enfatizó la importancia de que tanto los pacientes como los médicos del primer nivel de atención reconozcan aquellas lesiones que ameritan una referencia oportuna al especialista.

«Pues hay muchas lesiones benignas que no corren ningún riesgo, pero hay lesiones que pueden causar hasta la muerte, entre ellas una de las más temidas es el melanoma», dijo en entrevista con este medio.

La especialista señaló que el melanoma puede originarse sobre un lunar preexistente o manifestarse como una lesión de nueva aparición. «Este es una lesión que puede salir de un lunar preexistente o una lesión nueva», dijo.

Por ello, cualquier lesión nueva o cambio significativo en una lesión existente debe motivar una evaluación clínica sin retrasos.

Los cambios en una lesión son una señal de alerta

Más que la presencia de un lunar, el aspecto clave es su evolución clínica. La dermatóloga indicó que existen signos de alarma que justifican una valoración especializada y, de ser necesario, estudios diagnósticos adicionales.

«Es importante en la evolución de las lesiones, por ejemplo una lesión que crezca rápido, que sangre, que moleste, es importante chequearsela», aseguró.

También resaltó que las lesiones nuevas o aquellas que presentan cambios en áreas fotoexpuestas requieren especial atención. «Sobre todo una lesión nueva que cambie en áreas expuestas al sol, sobre todo en la cara, en los brazos, en el cuello, en las piernas. Lesiones en la planta de los pies también es importante estar pendiente», añadió.

La identificación temprana de estos cambios favorece un diagnóstico oportuno y reduce el riesgo de retrasar el tratamiento.

La valoración por un dermatólogo sigue siendo fundamental

La especialista recordó que la evaluación clínica por un dermatólogo continúa siendo el estándar para establecer un diagnóstico y definir la necesidad de procedimientos complementarios.

«Hay lesiones benignas que pueden ser malignas, así que es importante que cualquier lesión que a uno le salga en la piel se verifique de ser necesario y hacer biopsia», dijo.

Asimismo, hizo un llamado a evitar procedimientos realizados por personal sin la capacitación correspondiente. «No pueden estar haciendo procedimientos personas que no están capacitadas», añadió.

La sospecha clínica debe complementarse con una valoración especializada y, cuando esté indicada, con una biopsia, evitando intervenciones que puedan retrasar el diagnóstico definitivo.nados, quienes cuentan con las herramientas necesarias para evaluar correctamente cada caso.

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La educación desde el primer nivel puede prevenir la automedicación

La Dra. Nogales también destacó la importancia de reforzar la educación del paciente desde el primer nivel de atención, especialmente para prevenir la automedicación y el uso de tratamientos prescritos para otras personas.

Explicó que las barreras de acceso a la atención especializada llevan con frecuencia a que algunos pacientes recurran a medicamentos formulados para familiares o conocidos, una práctica que puede modificar la evolución de las enfermedades dermatológicas y dificultar su adecuada valoración.

«Sí, definitivamente hay algunas prácticas de la dermatología que, desgraciadamente, por la falta de acceso, a veces los pacientes usan tratamientos de otros pacientes y eso puede afectar la salud», aseveró.

En ese contexto, el papel del médico de atención primaria resulta fundamental para orientar al paciente, desaconsejar la automedicación y promover una consulta oportuna con el especialista cuando las características de la lesión así lo ameriten.

Una crema también puede producir efectos permanentes

La especialista advirtió que los medicamentos tópicos no están exentos de riesgos y que su uso debe responder a una indicación médica.

«Sí, a veces la gente piensa que una cremita no hace nada, pero una crema puede afectar la piel, puede causar efectos permanentes, así que es importante saber lo que uno está dando», dijo.

Por ello, insistió en evitar el uso de tratamientos sin prescripción y fomentar una evaluación médica antes de iniciar cualquier terapia.

Para los profesionales del primer nivel de atención, el mensaje es claro: mantener un alto índice de sospecha frente a lesiones que cambian de apariencia, identificar los signos de alarma, evitar que la automedicación retrase el diagnóstico, realizar una referencia oportuna al dermatólogo y considerar la biopsia cuando esté indicada. En patologías como el melanoma, cada paso en la ruta diagnóstica puede ser determinante para mejorar el pronóstico del paciente.

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