El picor constante, las placas rojizas y la irritación de la piel pueden parecer molestias pasajeras, pero para quienes viven con dermatitis atópica representan una enfermedad crónica que afecta el descanso, el rendimiento escolar, el trabajo y la salud emocional. Aunque no tiene cura definitiva, los avances terapéuticos han cambiado significativamente el pronóstico y la calidad de vida de estos pacientes.
Así lo explicó en entrevista con BeHealthMED la doctora Amarilys Rosado, dermatóloga y tesorera de la Sociedad Dermatológica de Puerto Rico, durante la convención anual de la organización, donde destacó la importancia de reconocer los síntomas a tiempo, evitar la automedicación y acudir al especialista cuando el cuadro supera el manejo inicial.
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La dermatitis atópica es mucho más que una simple picazón
Uno de los principales errores es minimizar los síntomas y pensar que todo se reduce a una irritación pasajera. La especialista explicó que la dermatitis atópica puede afectar de forma importante la calidad de vida de quienes la padecen. «Le puede afectar la calidad de vida. Estos pacientes no se curan, esto se controla».
Además, recordó que existen factores ambientales que favorecen la aparición de brotes.
«La dermatitis atópica es una condición como la psoriasis que tiene sus momentos que están nítidos y, de pronto, climas como los que estamos ahora, los polvos del Sahara, los alérgenos en el aire, los brotes ponen en brote y entonces esta época es bien mala para los pacientes de dermatitis atópica».
Durante las temporadas de mayor calor y menor hidratación de la piel, los especialistas suelen observar un aumento en las consultas por esta enfermedad.
Puede comenzar en la infancia o aparecer en la edad adulta
Aunque muchas personas asocian la dermatitis atópica con la niñez, la enfermedad también puede desarrollarse en adultos.
«Tenemos los dos. Tenemos grupos que empiezan desde muy niños; estos tienden a ser los más graves porque si siguen con eso en la adultez pues son los más malitos que están. Y tenemos en los adultos también pacientes que desarrollan de nuevo dermatitis atópica».
La buena noticia es que un manejo adecuado desde edades tempranas puede favorecer una mejor evolución.
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El picor persistente debe ser motivo de consulta
La doctora Rosado señaló que los médicos de atención primaria deben remitir a los pacientes cuando el picor y las lesiones dejan de responder al tratamiento habitual. «Pacientes que vean con placas eritematosas, escamosas en la piel, mucho picor».
Además, explicó que las consecuencias van mucho más allá de la piel.
«Estos pacientes a veces tienen hasta pérdida de días de trabajo, en la escuela no se pueden concentrar; vivir con picor no es nada fácil, no duermen bien y eso trae sus consecuencias psicológicas y emocionales también».
Por ello, recomendó remitir a cualquier paciente cuyo cuadro clínico no pueda controlarse adecuadamente. «Cualquier paciente con mucho picor que el médico primario no lo pueda manejar debe ser referido».
La innovación ha cambiado el tratamiento
Los últimos años han traído nuevas alternativas para controlar la dermatitis atópica. «Los últimos dos a tres años han salido productos y medicamentos muy innovadores para la dermatitis atópica».
Durante la entrevista, la dermatóloga también hizo una advertencia sobre el uso de la prednisona.
«Los esteroides no se usan para dermatitis atópica. Muchos pacientes llegan donde mí comprando prednisona con todos los efectos secundarios que esto tiene; eso ya no se debe de usar».
Según explicó, actualmente existen tratamientos innovadores que permiten alcanzar un excelente control de la enfermedad.
«Son medicamentos de última innovación con excelente resultado en los pacientes de dermatitis atópica, donde ya podemos decir que se controla al nivel que están casi curados. Claro, siempre de la mano con su hidratación en la piel y buen cuidado de la piel, pero pueden tener mejor calidad de vida».
La remisión no significa abandonar el cuidado de la piel
Aunque los síntomas desaparezcan, el tratamiento no termina. La especialista insistió en mantener una rutina permanente de hidratación y evitar productos con fragancias o colorantes.
«Es bien importante que aunque estén bajo remisión, bajo control, tienen que seguir cuidando la piel».
Añadió que el uso de jabones agresivos o productos perfumados puede desencadenar nuevos brotes.
«Tienen que hidratarse siempre porque aunque estemos en medicamentos hay que cuidar la piel. Es bien importante el jabón que utilicen para lavar, sin fragancia ni colorante».
Dormir mal también forma parte de la enfermedad
La falta de sueño es una de las consecuencias más frecuentes de la dermatitis atópica, especialmente cuando el picor es intenso.
«Un paciente con picor no se puede concentrar, no puede dormir, entonces eso tiene sus repercusiones durante el día ya sea en la escuela, en el trabajo».
En el caso de los niños, las consecuencias también son evidentes. «Los niños que no duermen bien van a la escuela con mal humor, desenfocados».
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Finalmente, la dermatóloga recordó que algunos pacientes presentan un intenso picor incluso cuando las lesiones visibles son mínimas.
«Hay pacientes que pueden quejarse de picor y no tener lesiones muy aparentes en piel y eso se trata de igual manera. Quizás las lesiones no son tan llamativas, pero al paciente todo le pica».
Reconocer estos síntomas y consultar oportunamente permite iniciar tratamientos innovadores que hoy ofrecen una mejor perspectiva para controlar la enfermedad y recuperar la calidad de vida.

