La identificación temprana de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) y el referido oportuno a gastroenterología fueron señalados como prioridades clínicas para reducir los retrasos diagnósticos y evitar que algunos pacientes lleguen a la atención especializada con manifestaciones más severas. Así lo destacó, en entrevista con BeHealthMED, la Dra. Karelys Burgos, gastroenteróloga, quien también participó del primer congreso «Conexión Autoinmunidad: retos y avances en el cuidado integral».
El referido temprano como decisión clínica
Para la especialista, uno de los principales mensajes para los médicos de atención primaria es perder el temor a activar tempranamente el proceso de referido al gastroenterólogo cuando existe una sospecha clínica respaldada por pruebas objetivas.
“No podemos tener miedo a referir. Si usted sospecha y envió las pruebas objetivas, tome ese teléfono, llame a ese gastroenterólogo y refiera a ese paciente, porque ese referido temprano puede salvarle la vida a esa persona”, afirmó la Dra. Burgos.
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La recomendación adquiere relevancia en un escenario en el que el retraso diagnóstico de la EII puede modificar la trayectoria clínica. Según explicó, cuando la identificación de estos casos se prolonga, algunos pacientes pueden descubrir la enfermedad en etapas asociadas con una presentación más severa.
“Puede tardarse demasiado el diagnóstico y el paciente puede descubrir que tiene la enfermedad cuando tiene una manifestación más severa, algo que tal vez, si pudiésemos empezar tratamiento antes, podemos controlar”, sostuvo.
Señales clínicas que deben aumentar la sospecha
Entre los elementos que deben motivar la sospecha de enfermedad inflamatoria intestinal, la gastroenteróloga mencionó la presencia de diarrea persistente, dolor abdominal persistente, síntomas nocturnos y sangrado, particularmente después de una evaluación en la que se hayan descartado causas infecciosas u otros trastornos.
Ante este conjunto de hallazgos, la especialista enfatizó la necesidad de acelerar la evaluación y el referido. “Tenemos que sospechar enfermedad inflamatoria intestinal y referir a ese paciente rápidamente”, indicó.
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Calprotectina: una prueba objetiva en la evaluación inicial
Dentro de las herramientas mencionadas durante su intervención, la calprotectina ocupó un lugar central como marcador inflamatorio que puede aportar objetividad al proceso de evaluación cuando existe sospecha de patología intestinal.
“Se puede hacer la prueba de la calprotectina, que es un medidor objetivo, un marcador inflamatorio más dirigido a lo que es el intestino y nos ayuda bastante”, explicó la Dra. Burgos.
La especialista señaló que el conocimiento de estas herramientas permite a los médicos primarios estructurar mejor los pasos iniciales y establecer una comunicación más ágil con el especialista.
“Si usted sospecha que el paciente tiene enfermedad inflamatoria intestinal, puede enviar esta prueba y, dependiendo del resultado, referirlo. O puede ir llamando y decir: ‘Mira, ya se la envié’”.
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Un mensaje para la práctica clínica
Como conclusión, la Dra. Burgos insistió en tres acciones: identificar tempranamente, solicitar pruebas objetivas y referir oportunamente. En particular, subrayó que la calprotectina puede integrarse en este proceso de evaluación ante una sospecha clínica.
“Los médicos se deben llevar que no le pueden tener miedo a referir a estos pacientes, que tenemos que identificarlos temprano, enviarles las pruebas objetivas —entre esas la calprotectina— y referirlos a su gastroenterólogo prontamente”, concluyó.

