El dermatólogo Rogelio Mercado destacó la importancia de identificar las lesiones características de la psoriasis, evaluar comorbilidades y reconocer cuándo referir al paciente a dermatología y reumatología.
La psoriasis no debe abordarse únicamente como una enfermedad de la piel. Aunque sus manifestaciones más visibles son las lesiones cutáneas, los pacientes pueden presentar otras condiciones asociadas que requieren vigilancia y detección temprana desde el primer nivel de atención.
Durante el Primer Congreso de Autoinmunidad de BeHealthMED, el dermatólogo Rogelio Mercado destacó la importancia del papel del médico primario en el reconocimiento inicial de la psoriasis y en el cernimiento de las condiciones que pueden acompañarla.
Reconocer las lesiones puede orientar el diagnóstico
De acuerdo con el Dr. Mercado, una de las primeras señales que debe llamar la atención del médico son las lesiones características de la psoriasis: placas eritematosas o enrojecidas acompañadas de escamas.
Las áreas que se afectan con mayor frecuencia incluyen los codos, las rodillas y el cuero cabelludo, aunque la enfermedad puede comprometer otras partes del cuerpo.
Lee: Psoriasis: actualizaciones clínicas y farmacológicas para 2026
La distribución de las lesiones también puede ayudar al médico primario a diferenciar la psoriasis de otras enfermedades dermatológicas con manifestaciones similares.
Como ejemplo, el especialista explicó que la psoriasis suele comprometer las llamadas áreas extensoras, como los codos y las rodillas. En contraste, la dermatitis atópica puede presentar lesiones enrojecidas en áreas como la parte anterior del codo —la región antecubital— o detrás de las rodillas.
Sin embargo, el especialista advirtió que existen zonas donde la diferenciación puede ser más compleja.
“En las manos, la psoriasis de las manos a veces se puede ver bien parecido”, explicó.
Por ello, ante una presentación que genere dudas o que no responda adecuadamente al manejo inicial, el referido al dermatólogo adquiere especial importancia.
El médico primario también debe mirar más allá de la piel
Uno de los mensajes principales de la conferencia del Dr. Mercado fue la necesidad de realizar un cernimiento adecuado de las comorbilidades metabólicas asociadas con la psoriasis.
“Hay muchas comorbilidades metabólicas que se pueden ver junto con la psoriasis”, señaló el dermatólogo, quien enfatizó que el médico primario debe conocer estas asociaciones para identificarlas oportunamente y prevenir complicaciones futuras.
Esta perspectiva es particularmente importante porque la extensión visible de la enfermedad cutánea no necesariamente refleja el impacto de la inflamación en otros sistemas.
El doctor también destacó el aumento en el riesgo de eventos cardiovasculares y fibrilación atrial observado en pacientes con psoriasis. Según explicó, incluso en pacientes jóvenes con enfermedad cutánea leve se ha observado un incremento del riesgo que puede llegar hasta tres veces el de la población general.
“Desde el punto de vista de la piel uno ve que no tiene lesiones malas, pero por dentro la inflamación puede afectar el sistema cardiovascular”, expresó.
Para el médico primario, este planteamiento refuerza la importancia de no limitar la evaluación del paciente al aspecto dermatológico y considerar el seguimiento preventivo de otros factores de riesgo.
¿Cuándo referir al dermatólogo?
La disponibilidad limitada de dermatólogos representa otro reto para el manejo de estos pacientes. Ante este escenario, el Dr. Mercado explicó que, cuando las lesiones son localizadas, por ejemplo, en codos y rodillas, el médico primario puede iniciar tratamiento tópico con algún esteroide y evaluar la respuesta.
Si el paciente mejora, el manejo puede continuar desde el primer nivel, según el criterio clínico del médico.
No obstante, si la condición sale de su control o el profesional no se siente confiado manejando este tipo de medicamentos, se recomienda gestionar el referido y orientar al paciente para que procure una cita con dermatología.
Esto permite aprovechar el rol del médico primario en el manejo inicial sin retrasar la evaluación especializada cuando sea necesaria.
No olvidar la artritis psoriásica
Otro punto relevante para el seguimiento es la posibilidad de compromiso articular. Al respecto, Mercado señaló que «cerca del 30 % de los pacientes puede presentar artritis«, por lo que el médico debe investigar activamente la posibilidad de síntomas articulares.
Cuando exista sospecha, recomendó considerar el referido a reumatología, además del seguimiento por dermatología para el manejo de las manifestaciones cutáneas.
La detección oportuna de estos signos permite ampliar la evaluación del paciente y evitar que la psoriasis sea abordada exclusivamente desde su manifestación visible.
La importancia de detectar temprano
Para el Dr. Mercado, el mensaje central para los médicos primarios es el discernimiento y la detección temprana.
El profesional de atención primaria puede tener un papel fundamental al reconocer las lesiones características, identificar posibles diagnósticos diferenciales, investigar condiciones asociadas y determinar cuándo el paciente requiere evaluación especializada.
Aunque el dermatólogo es quien debe asumir el manejo especializado cuando sea necesario, la primera sospecha puede surgir en el consultorio del médico primario.
Lee también: Psoriasis: los nuevos tratamientos permiten que muchos pacientes logren una piel sin lesiones y recuperen su calidad de vida
La psoriasis, por tanto, plantea un reto que va más allá de identificar una lesión en la piel: requiere reconocer al paciente como un todo, evaluar posibles manifestaciones articulares y metabólicas y mantener presente el impacto que la inflamación puede tener sobre la salud cardiovascular.

