Gastritis autoinmune: claves para mejorar su diagnóstico

GastroenterologíaGastritis autoinmune: claves para mejorar su diagnóstico

La gastritis autoinmune continúa representando un desafío diagnóstico por su presentación frecuentemente asintomática y porque puede manifestarse inicialmente mediante alteraciones hematológicas que tienen múltiples causas. Para la Dra. Karla Amaral, gastroenteróloga y presidenta del Comité Científico de la Asociación Puertorriqueña de Gastroenterología, identificar estas señales resulta determinante para evitar que la enfermedad permanezca inadvertida.

Deficiencias de hierro y B12: una señal de alerta

Usualmente la gastritis autoinmune no la buscamos porque el paciente usualmente está asintomático”, explicó Amaral. Según la especialista, algunos pacientes llegan a gastroenterología después de haber recibido suplementación por deficiencia de hierro o vitamina B12 sin obtener la respuesta esperada, un escenario que debe llevar a reconsiderar la causa subyacente.

La falta de respuesta a la suplementación constituye, precisamente, uno de los elementos que la gastroenteróloga considera relevantes en la práctica clínica. “En aquellos pacientes que tienen deficiencia de hierro y usted le está dando el hierro o el médico primario le está suplementando el hierro o la vitamina B12 y no responde, esto es un red flag para nosotros”, señaló.

El razonamiento fisiopatológico también permite diferenciar este escenario de las deficiencias asociadas con enfermedad inflamatoria intestinal. Amaral explicó que, en la gastritis autoinmune, la destrucción de las células parietales compromete mecanismos esenciales para la absorción: “Para uno poder absorber el hierro tiene que estar en su forma ferrosa y eso necesita ácido”. Además, estas células producen el factor intrínseco, necesario para la absorción de vitamina B12.

El riesgo de neoplasia cambia la relevancia clínica

Uno de los aspectos centrales señalados por Amaral fue la asociación entre gastritis autoinmune y neoplasia gástrica. La especialista destacó que el riesgo no se limita al cáncer gástrico, sino que también incluye tumores neuroendocrinos, por lo que el seguimiento diagnóstico adquiere especial importancia.

Esto yo creo que es medular en esta presentación”, afirmó Amaral al referirse al riesgo de malignidad. La especialista explicó que el proceso autoinmune puede generar cambios histológicos tempranos, entre ellos metaplasia intestinal y displasia, antes del desarrollo de cáncer gástrico. El objetivo, señaló, es identificar a los pacientes durante esa ventana en la que todavía puede existir una oportunidad curativa.

En este contexto, la endoscopia con un protocolo específico de biopsias forma parte del abordaje diagnóstico. “Parte del diagnóstico de gastritis autoinmune va a incluir hacer una endoscopía con un protocolo de biopsia que está diseñado para entonces capturar ese diagnóstico”, precisó la gastroenteróloga.

Identificar poblaciones de mayor riesgo

Para la atención primaria y gastroenterología, Amaral subrayó que una deficiencia de hierro o vitamina B12 sin una explicación clara debe generar sospecha y motivar la evaluación especializada. “Tiene que mandarlo al gastroenterólogo. Esto levanta bandera”, enfatizó.

La especialista añadió que la gastritis autoinmune es más común en féminas y en pacientes con otros desórdenes autoinmunes, por lo que también consideró relevante identificar antecedentes como la tiroiditis de Hashimoto. Una vez realizada la evaluación especializada, la integración de historia clínica, endoscopia y biopsias permite avanzar hacia el diagnóstico.

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