Factores determinantes ante un diagnóstico oportuno de artritis reumatoide

Contextuales*Apoyado por Autoimmunity CongressFactores determinantes ante un diagnóstico oportuno de artritis reumatoide

En datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS, por sus siglas en inglés) identifica que cerca del 70 % de las personas que padecen de artritis reumatoide son mujeres, y el 55 % son mayores de 55 años. Además, para el año 2019, había 18 millones de personas en todo el mundo con la enfermedad.

La Dra. Michelle Santiago, reumatóloga pediátrica, conversó con BeHealthMED sobre el impacto de un diagnóstico tardío en los pacientes con artritis reumatoide.  

La artritis reumatoide al ser una enfermedad inflamatoria crónica de origen autoinmune que necesita que se realice el diagnóstico oportuno, este un factor determinante que asegura una buena calidad de vida para el paciente o, si no se realiza a tiempo, ocasionará consecuencias que pueden ser irreversibles en las coyunturas y/o articulaciones. 

También puedes leer: Calprotectina y EII: claves para un referido oportuno

¿Cómo se puede salvar las coyunturas y/o articulaciones?

La OMS indica que la artritis reumatoide puede causar síntomas moderados o graves a 13 millones de personas, las cuales se podrían aliviar con rehabilitación.

Durante la intervención de la reumatóloga, expuso factores esenciales para que los pacientes de esta enfermedad puedan vivir su día a día de manera óptima. Entre estos factores se encuentra: la intervención temprana, es decir, identificar la enfermedad con la primera línea de atención que son los médicos primarios; la sospecha clínica, esta es fundamental para poder direccionar a los pacientes con el especialista. 

“La sospecha clínica debe primar sobre los resultados de laboratorio o imágenes a la hora de canalizar un referido especializado” indicó.

Consecuencias de retrasar la consulta

En el momento en el que los pacientes no reciben su diagnóstico temprano, es posible que al pasar el tiempo se identifiquen daños articulares que pueden ser irreversibles y ocasionar incapacidad en los pacientes a largo plazo.

“No se debe retrasar la consulta con reumatología en espera de confirmaciones radiográficas o serológicas, puesto que, las etapas iniciales de la enfermedad suele cursar sin cambios visibles en placas convencionales”, detalló.

La doctora mencionó que, entre dolor mecánico e inflamatorio es el pilar de la evaluación inicial, ya que la presencia de rigidez matutina prolongada (mayor a 30 – 60 minutos), la afectación articular simétrica en manos o pies por más de seis semanas y la pruebas de anticuerpos anti-CCP constituyen señales de alerta en los pacientes.

«El anti-CCP es mucho más específico que el factor reumatoide y se puede detectar incluso más de diez años antes de que el paciente desarrolle la condición. Si sale positivo, hay que mantener un seguimiento estrecho”, explicó.

Identificación para el diagnóstico

Para los médicos primarios, la reumatóloga recomendó basarse en cuatro puntos de acción que son claves para la atención primaria:

  • Evaluación física y signos de alarma: consiste en la identificación del engrosamiento sinovial a través de la palpación y, así, realizar maniobras de compresión (squeeze test) en articulaciones metacarpofalángicas (MCP) y metatarsofalángicas (MTP).
  • La interpretación crítica de laboratorios: en este punto se debe reconocer que la velocidad de sedimentación (VSG) se puede alterar por factores no inflamatorios, mientras que la proteína C reactiva (PCR) refleja con mayor precisión la actividad inflamatoria hepática.
  • Manejo integral y comorbilidades: se debe controlar el riesgo cardiovascular, puntualmente cuando está elevado entre 1.5 y 2 veces más en estos pacientes. Así como también, realizar seguimiento a la salud mental, actualizar el esquema de vacunación (previo al inicio de inmunosupresores) y realizar el tamizaje infeccioso de rutina (tuberculina, hepatitis, VIH).
  • Monitoreo farmacológico compartido: consiste en supervisar de forma continua la toxicidad hepática, renal oftalmológica o hematológica asociada a fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (DMARDs) e inhibidores selectivos.
Lee: Dermatitis atópica: el prurito redefine el abordaje

Visite otras etiquetas:

Artículos populares