Especialista alertan que la falta de aire al esfuerzo no debe confundirse con estrés, urgiendo al médico primario a referir a tiempo para salvar vidas
La hipertensión pulmonar continúa siendo una condición subdiagnosticada y altamente peligrosa. Su síntoma principal —la falta de aire progresiva ante el esfuerzo físico— suele ser minimizado tanto por los pacientes como por algunos proveedores de salud, quienes erróneamente lo atribuyen a la agitada rutina diaria o a simples cuadros de ansiedad.
El neumólogo Álvaro Aranda, especialista en afecciones respiratorias complejas, enfatizó la urgencia de detectar a tiempo este trastorno vascular y pulmonar. Según explicó, la enfermedad tiene una marcada prevalencia en la población femenina y puede llegar a etapas críticas si no se interviene con premura ante las primeras señales de fatiga.
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«Es una enfermedad que se pasa desapercibida, y simplemente es una falta de aire al esfuerzo que comienza. Es mucho más común en mujeres entre los 40 y los 50 años, pues si las despachan diciendo que es estrés o que están nerviosas… si no se detecta a tiempo, es una enfermedad mortal», explicó.
Nuevas terapias biológicas frente a las barreras de acceso
El campo de la neumología está experimentando una transformación dinámica gracias a la llegada de innovaciones científicas. Actualmente, la medicina cuenta con nuevas terapias y medicamentos biológicos diseñados específicamente para intervenir de manera directa en los procesos inflamatorios que detonan la hipertensión pulmonar, ofreciendo una esperanza y calidad de vida significativamente mayor para quienes la padecen.
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Sin embargo, a pesar de la existencia de estos tratamientos de precisión, el mayor obstáculo en la práctica clínica diaria sigue siendo la burocracia del sistema de salud y las limitaciones de cobertura médica que impiden implementar los protocolos internacionales vigentes.
«El sistema muchas veces dificulta el referido, pero la clave está en no despachar el síntoma como simple estrés. Si el médico primario identifica la señal y el paciente ejerce su derecho», cocluyó.
La batalla contra la hipertensión pulmonar comienza en la consulta del médico primario. Como primera línea de defensa, los profesionales de atención primaria desempeñan un rol crucial al no minimizar la fatiga o la falta de aire en mujeres, evitando diagnósticos erróneos vinculados al estrés. Una sospecha clínica certera y un referido a tiempo al neumólogo son determinantes para salvar vidas y garantizar que los avances biológicos lleguen a quienes más los necesitan.

