El estreno de esta tecnología de vanguardia en la isla busca combatir el impacto de la regurgitación mitral y frenar las peligrosas consecuencias de un diagnóstico tardío
El Centro Médico Menonita de Cayey se ha convertido en el escenario de un avance médico crucial para la salud cardiovascular en la isla. Un equipo de cardiólogos intervencionistas logró realizar con éxito el primer implante en Puerto Rico del sistema MitraClip G5 de Abbott, una tecnología de última generación diseñada para reparar la válvula mitral del corazón sin necesidad de una cirugía a corazón abierto.
Este procedimiento abre una nueva puerta para el 7% de la población mayor de 50 años en Puerto Rico que padece de Regurgitación Mitral (MR), una condición que deteriora gravemente la calidad de vida y que, hasta hace poco, dejaba a los pacientes que no eran candidatos a cirugía tradicional con los medicamentos como única y limitada opción.
La regurgitación mitral ocurre cuando la válvula mitral no cierra correctamente, permitiendo que la sangre se filtre hacia atrás en el corazón. Si no se atiende, los resultados suelen ser fatales: insuficiencia cardíaca o la muerte. Sin embargo, los médicos locales enfrentan un enemigo adicional; el tiempo.
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En Puerto Rico, muchos pacientes son tratados de forma prolongada por médicos generales o de familia sin ser referidos a tiempo a los especialistas en estructuras cardíacas, lo que frena el acceso a estos tratamientos revolucionarios.
El reconocimiento temprano de señales como la dificultad para respirar (disnea), la fatiga extrema y debilidad, las palpitaciones cardíacas, la hinchazón en las piernas (edema) y una reducción drástica en la capacidad para realizar las actividades diarias es fundamental para asegurar una evaluación clínica a tiempo y evitar complicaciones graves.
La solución: Precisión milimétrica
El dispositivo MitraClip G5 funciona uniendo las partes de la válvula que fallan para detener el reflujo de sangre. Al ser un procedimiento mínimamente invasivo (TEER), se introduce mediante un catéter por la vena femoral, reduciendo drásticamente los riesgos y el tiempo de recuperación.
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El sistema, optimiza la eficiencia en el quirófano al ofrecer a los médicos un manejo más sencillo y un despliegue intuitivo. Esto se traduce en un mayor control y en un posicionamiento ultrapreciso que asegura que el clip repare con exactitud el lugar de la fuga.
El doctor Pedro J. Colón, cardiólogo intervencionista del Centro Médico Menonita de Cayey —institución que ya acumula más de 600 procedimientos de este tipo desde 2014—, destacó el impacto de este logro.
«Incorporar MitraClip G5 en nuestra práctica nos permite seguir ampliando las opciones para pacientes que, debido a su condición clínica, pueden no ser candidatos para la cirugía convencional. Realizar el primer procedimiento en Puerto Rico reafirma nuestro compromiso de llevar la excelencia cardiovascular e innovación a la isla», expresó.
Por su parte, Alexandra Ortiz Torres, especialista clínica en Abbott, enfatizó la importancia de la educación médica para combatir el problema.
«Estamos comprometidos en apoyar el desarrollo de terapias estructurales cardíacas que puedan ampliar el acceso a opciones mínimamente invasivas, especialmente cuando un diagnóstico oportuno puede marcar una diferencia importante», declaró.
Para los pacientes o familiares que identifiquen estos síntomas o busquen una evaluación especializada en enfermedades de las válvulas cardíacas, el Centro Médico Menonita de Cayey tiene disponible su centro de llamadas a través del teléfono +1 (787) 535-1001, utilizando las extensiones 4803, 5393, 5392 o 5397.

