La organización apuesta a la educación de médicos residentes y a alianzas con otras especialidades para agilizar el diagnóstico de condiciones reumáticas
La Asociación de Reumatólogos de Puerto Rico (ARPR) se prepara para delinear su plan de trabajo de cara al nuevo año con un enfoque prioritario; la educación, la captación de nuevos talentos médicos y el fortalecimiento de lazos con otras especialidades para agilizar el diagnóstico de los pacientes en la isla.
El doctor Ricardo Gago, reumatólogo y nuevo presidente de la organización, conversó sobre los principales desafíos que enfrenta la especialidad en el país, destacando la marcada escasez de estos profesionales y el impacto directo que esto tiene en la salud pública.
El reto de la escasez y el diagnóstico temprano
Uno de los mayores escollos que enfrenta el sistema de salud en Puerto Rico es la falta de reumatólogos activos, una realidad que provoca retrasos significativos en la detección de enfermedades autoinmunes y reumáticas. Ante este panorama, la asociación busca «dar cara» de forma proactiva en las escuelas de medicina y los programas de residencia de medicina interna.
«El problema es que, en ocasiones, los residentes no se percatan de nuestra existencia porque, ante la escasez, no somos una figura física constante en los hospitales. Muchos médicos primarios, por la dificultad de conseguir una cita con un reumatólogo, optan por manejar las condiciones ellos mismos. Por eso queremos dar cara, presentarnos en los programas académicos y decirles: ‘Estamos aquí, esta es la asociación y estas son las guías que ofrecemos», explicó el doctor Ricardo Gago.
Esta falta de referidos a tiempo genera un efecto de «bola de nieve» que se traduce en daños físicos irreversibles para los pacientes que llegan de manera tardía a las oficinas de los subespecialistas, a pesar de que hoy día existen tratamientos avanzados capaces de frenar el progreso de estas condiciones.
Lee: Retos actuales en reumatología: una especialidad con pocos médicos en Puerto Rico
Alianzas interdisciplinarias
Para complementar la práctica clínica, la presidencia de la asociación apostará fuertemente por eventos educativos conjuntos con otras ramas de la medicina. La experiencia previa de colaboración con la Sociedad de Dermatología ha servido de modelo para futuras iniciativas que buscan romper el aislamiento que dejó la virtualidad.
«El contacto en persona y la interacción siguen siendo fundamentales para nuestro desarrollo. Estas dinámicas nos permiten crear lazos y ver la cara detrás de la consulta que nos llega. Mi meta para este año es continuar fomentando estos foros y expandirlos hacia otras especialidades con las que compartimos muchos pacientes, como la ortopedia, la oftalmología y la fisiatría», expresó Gago.
Además, Gago enfatizó que el diálogo directo con especialistas como los cirujanos ortopedas ayuda a alinear criterios clínicos sobre cuándo un paciente es candidato a cirugía o cuándo debe permanecer bajo tratamiento reumatológico, agilizando el proceso de toma de decisiones médicas.
El líder de los reumatólogos en la isla reconoció la labor académica de su predecesora, la doctora Michelle Santiago, asegurando que su meta es mantener el estándar de excelencia en las actividades de educación médica continua.
Te puede interesar: Terapias avanzadas en reumatología: del uso de biológicos a la promesa de la terapia CAR-T
Aunque el fin principal de la organización es promover el desarrollo científico interno, Gago puntualizó que es imposible desvincular la labor médica de las necesidades de la sociedad puertorriqueña. El compromiso de la clase médica con el servicio al necesitado sigue siendo, a fin de cuentas, el motor principal de la asociación.

