Hematólogos- oncólogos explican que el referido temprano puede ser una oportunamente de una cura definitiva
En el cáncer hematológico, el tiempo puede marcar la diferencia entre la remisión y el cuidado paliativo. En entrevista con BeHealthMED, expertos en terapia celular en la isla hicieron un llamado a la comunidad médica para identificar oportunamente a quiénes pueden beneficiarse de la innovadora terapia CAR-T, un tratamiento que ha elevado la sobrevida en casos donde la quimioterapia ha fallado.
Según el doctor Carlos Bachier, hematólogo-oncólogo y especialista en terapia celular, los tres diagnósticos aprobados por la FDA para esta modalidad en Puerto Rico son el linfoma no Hodgkin de células B, la leucemia aguda linfocítica y el mieloma múltiple.
“Se trata de pacientes que no han respondido adecuadamente a las terapias iniciales. Sin embargo, estos nuevos tratamientos ofrecen la posibilidad de alcanzar la remisión e incluso una potencial curación”, afirma Bachier.
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Uno de los principales obstáculos para el éxito del tratamiento es el referido tardío. El historial farmacológico puede comprometer la viabilidad del sistema inmunológico para la modificación genética necesaria en la terapia. En ese sentido, el doctor Cristian Rodríguez Arocho, hematólogo-oncólogo, especialista en terapia celular, adviertió sobre el uso de ciertos agentes citotóxicos previos:
«Drogas como la bendamustina afectan mucho los linfocitos T. Si un paciente la recibe, debo esperar tres meses antes de colectar las células, y muchas veces el paciente no tiene ese tiempo», señaló.
Esta realidad clínica obliga al médico de comunidad a consultar con el especialista en terapia celular antes de agotar líneas de tratamiento que podrían inhabilitar al paciente como candidato.
De igual modo, el hematólogo-oncólogo, especialista en terapia celular, el doctor Alexis Cruz Chacón reafirma que la llegada del CAR-T representa un cambio de paradigma para casos que anteriormente se consideraban terminales.
«Antes de esta terapia, la única opción era cuidado paliativo u hospicio. Gracias al CAR-T, hemos logrado remisiones completas en pacientes que ya no tenían alternativas», explica el especialista.
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Asimismo, este avance permite transformar un diagnóstico de enfermedad refractaria en una nueva oportunidad de vida, desplazando el enfoque del manejo de síntomas hacia un objetivo curativo mediante la persistencia de células vivas en el organismo.
El mensaje de los especialistas es claro: no esperar a que la enfermedad progrese de forma descontrolada.
«Aunque tengan duda de si el paciente es candidato o no, preferimos que nos los envíen para nosotros tomar esa determinación», agregó Bachier.
En algunos tipos de linfoma, la tasa de respuesta puede aumentar de alrededor de un 10 % a más de un 50 %. Por eso, el referido temprano no es un simple trámite administrativo: puede representar la posibilidad real de una cura definitiva.

