Con solo 20 alergistas en Puerto Rico, los especialistas instaron a los médicos primarios a iniciar tratamientos desde la primera consulta
Con el objetivo de fortalecer el diagnóstico temprano y mejorar el manejo de condiciones alérgicas en la isla, la Asociación Puertorriqueña de Médicos Alergistas (APMA), celebró el evento educativo “Alergia e Inmunología para el Médico de Atención Primaria: Consejos Prácticos y Actualizaciones Clínicas” contando con la Academia Médica del Sur, como ente acreditador en el Ponce Hilton.
La jornada reunió a destacados especialistas para discutir temas críticos como la dermatitis atópica, la urticaria, la eosinofilia y las inmunodeficiencias, subrayando la importancia de la red de referidos entre el médico generalista y el especialista.
Dada la limitada cantidad de alergistas en Puerto Rico, el evento se centró en brindar herramientas prácticas a quienes representan la primera línea de defensa del paciente. El doctor Wilfredo Cosme, presidente de la APMA, destacó la relevancia de esta integración.
«El objetivo principal es educar a los médicos que no son alergistas para darles recomendaciones de cómo pueden comenzar a tratar pacientes con quejas de alergia en su oficina y cuándo es el momento ideal para referirlos. Al haber limitación de acceso a especialistas , les damos herramientas para que manejen al paciente y reconozcan las señales de alerta», expresó.
Entre los temas, estuvo la inmunodeficiencia primaria, una condición a menudo subdiagnosticada que puede causar daños permanentes si no se atiende a tiempo. La doctora Cristina Ramos, vicepresidenta de la Asociación, enfatizó la necesidad de observar la recurrencia de infecciones severas
«No es normal que un paciente tenga cinco pulmonías en su vida. Si el médico primario ve que un paciente requiere antibióticos mes tras mes, año tras año, o infecciones que requieren tratamiento intravenoso por no responder a los comunes, esos son ‘banderines’ para pensar que hay un problema del sistema inmunológico», destacó.
Te puede interesar: FDA aprueba Dupixent como el primer tratamiento para rinosinusitis fúngica alérgica en mayores de 6 años
El foro también profundizó en la dermatitis atópica, describiéndola como un defecto genético en la «barrera de ladrillos» de la piel, y en la urticaria crónica, que afecta severamente la calidad de vida y el sueño de los pacientes. Los expertos coincidieron en que el manejo moderno incluye desde la hidratación constante hasta terapias biológicas avanzadas que permiten «apagar» las proteínas que causan la inflamación.
Asimismo, la detección a través de laboratorios rutinarios también fue protagonista. La Dra. Vylma Velázquez, especialista en Alergia e Inmunología, abordó la importancia de la eosinofilia (el aumento de eosinófilos en la sangre) como un indicador clave de procesos alérgicos activos.
«Los eosinófilos son las células características de las alergias. Si tienes un número extremadamente alto, debe ser referido al alergista. Aunque las causas más frecuentes son las alergias nasales, de piel o asma, es vital que si el médico corrige los factores ambientales y el paciente persiste con síntomas, se busque una evaluación especializada», explicó.
Lee: Diagnóstico correcto de colitis alérgica en bebés podría prevenir tratamientos innecesarios
Con este evento, la Asociación Puertorriqueña de Médicos Alergistas reafirma su compromiso de descentralizar la educación médica, llevando estas actualizaciones fuera del área metropolitana para asegurar que los pacientes en toda la isla reciban un cuidado de vanguardia.

