Alzhéimer en Puerto Rico: El nuevo rol del médico primario

HealthAlzhéimer en Puerto Rico: El nuevo rol del médico primario

En la 52da Convención Científica Anual, se hizo un llamado a los médicos primarios para actuar como «guardianes» de la ventana de oportunidad diagnóstica ante las nuevas terapias biológicas

El manejo de la demencia en Puerto Rico ha dejado de ser un proceso de observación pasiva del declive cognitivo. Durante la 52da Convención Científica Anual de la Academia Médica del Sur, el Dr. Francisco Torres Lozada, destacado geriatra, presentó una actualización que marca el fin de una era: la medicina ahora permite intervenir directamente en la biología de la enfermedad de alzhéimer.

Para el médico primario, esto significa que el enfoque tradicional de mitigar síntomas conductuales debe evolucionar hacia una detección temprana y precisa.

«Ya no solo tratamos síntomas; estamos en la era de terapias modificadoras que atacan la raíz de la enfermedad para cambiar el curso del alzhéimer», enfatizó Torres Lozada.

Lee: Diagnóstico correcto de colitis alérgica en bebés podría prevenir tratamientos innecesarios

El éxito de las nuevas Terapias Modificadoras de la Enfermedad (DMTs) depende de identificar al paciente antes de que la pérdida neuronal sea masiva. En este escenario, el médico primario se convierte en el custodio de una ventana terapéutica que antes no existía.

Asimismo, el enfoque actual se centra en intervenir durante el Deterioro Cognitivo Leve (DCL), etapa donde el paciente aún conserva funcionalidad y las terapias biológicas tienen el mayor potencial para frenar el deterioro cognitivo irreversible.

Te puede interesar: Hígado graso: un problema silencioso vinculado al riesgo metabólico

Del mismo modo, la ponencia subrayó tres pilares críticos para la práctica clínica: el uso inminente de biomarcadores en sangre y líquido cefalorraquídeo para confirmar la patología de amiloide, la importancia de una detección proactiva en la etapa de Deterioro Cognitivo Leve (DCL) para no perder la ventana terapéutica, y la continuidad de un manejo integral geriátrico enfocado en el control de riesgos vasculares para potenciar el éxito de las nuevas terapias biológicas.

La conclusión para la comunidad médica es clara; el alzhéimer ha dejado de ser una condición de «esperar y ver» para convertirse en una enfermedad tratable bajo un modelo de medicina de precisión. El médico primario es hoy la pieza clave para transformar el pronóstico de miles de pacientes en la isla.

Visite otras etiquetas:

Artículos populares