Las condiciones gastrointestinales frecuentemente pueden generar diversos cambios a nivel personal, familiar, laboral y social; por ende, es importante tratar factores ambientales, emocionales y de la conducta de un paciente para evitar la aparición de brotes de estas enfermedades.
Este tipo de enfermedades requieren un manejo multidisciplinario, en el que la psicogastroenterología cumple un papel fundamental, siendo este un campo emergente que está centrado en aplicar los principios y técnicas psicológicas con base científica a las afecciones gastrointestinales, en el que se reconoce la conexión bidireccional entre el cerebro y el intestino.
El Dr. Melquicedec Vargas, gastroenterólogo pediátrico, explicó a BeHelathMED la manera en la que la psicogastroenterología se conecta entre los psicobióticos y la terapia conductual en pacientes con condiciones gastrointestinales, resaltando el eje cerebro-intestino.
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“Los malos hábitos que tenemos pueden alterar nuestra microbiota, donde se desencadenan problemas en el comportamiento, el estado cognitivo y emocional de las personas”, señaló.
Convergencia entre psicobióticos y terapia conductual
La convergencia entre los psicobióticos y la terapia conductual representa un enfoque nuevo y holístico para tratar trastornos mentales como la ansiedad, el estrés y la depresión. Este es un problema que se ataca desde dos partes diferentes: el biológico que es el intestino y el psicológico que se trata de la mente.
“Los psicobióticos son un conjunto de Bióticos que ingeridos en cantidades adecuadas, tienen un efecto favorable en la salud mental. Además, tienen un efecto con un alto beneficio para la salud de las personas que los consumen”, comentó.
El doctor resaltó la importancia de los psicobióticos en la microbiota, ya que estos ayudan con el tratamiento de enfermedades o trastornos mentales como la ansiedad y depresión, las cuales están asociadas a otras condiciones como los trastornos del eje cerebro-intestino que son frecuentes en las poblaciones.
Comportamientos del organismo
El experto explicó cómo el estrés puede desencadenar problemas en el cuerpo y organismo cuando los pacientes con condiciones gastrointestinales no son tratados desde las psicogastroenterología. Cuando los pacientes están en un estado sano, su comportamiento, el estado cognitivo, emocional, su umbral de dolor son normales así como los niveles de las células inflamatorias o medidores químicos.
A diferencia de lo anterior, cuando hay estrés puede ocasionar alteraciones del comportamiento, del estado cognitivo, emocional y la disminución sensitiva del umbral de dolor. Así como también, los niveles anormales de células inflamatorias y mediadores químicos.
Respaldo de evidencia científica
Entre tanto, el experto enfatizó en que en los últimos estudios realizados se tiene una gran información de alta calidad sobre investigaciones clínicas del manejo de terapia psicológica, en el que se incluyen la terapia cognitivo conductual y de hipnosis.
“Grupos como los de Manchester han mostrado estudios donde estos beneficios persisten a largo plazo luego de realizar terapia cognitiva conductual a este tipo de pacientes. Además, en la actualidad estas terapias ya se incluyen dentro del manejo convencional de estas condiciones de trastornos del eje cerebro-intestino”, concluyó.
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