La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) sigue representando un reto para pacientes y especialistas, especialmente cuando los tratamientos farmacológicos no logran controlar la condición. En estos casos, la cirugía continúa siendo una alternativa determinante para mejorar la calidad de vida.
“El tratamiento médico es fundamental, pero cuando no es efectivo o el paciente llega con una complicación aguda, tenemos que recurrir a la cirugía”, explicó a BeHealthMED el doctor Juan Lojo Vázquez, cirujano con décadas de experiencia en el manejo de estos pacientes.
De una enfermedad poco común a un reto creciente
Hace cerca de 50 años, condiciones como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa eran poco frecuentes en algunos territorios. Sin embargo, con el paso del tiempo, su incidencia ha aumentado, al igual que las complicaciones asociadas.
“Al principio prácticamente no había estos casos, pero gradualmente fueron aumentando y con ellos las complicaciones que requerían cirugía”, señaló el especialista, que desarrolla su práctica en el Centro de Enfermedades Inflamatorias del Intestino (IBD) en Puerto Rico.
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Entre los casos más comunes que llegaban al quirófano se encontraban obstrucciones intestinales, perforaciones y enfermedades perianales como fístulas, abscesos y estrecheces.
Menos cirugías, pero aún necesarias
El desarrollo de nuevos tratamientos médicos ha permitido reducir la necesidad de intervenciones quirúrgicas. Sin embargo, no todos los pacientes logran evitar este escenario.
“Han surgido muchos medicamentos que controlan la inflamación, pero hay una parte fibrosa que no responde a estos tratamientos y entonces tenemos que recurrir a la cirugía”, afirmó el doctor.
De hecho, se estima que cerca de una tercera parte de los pacientes con EII requerirá cirugía en algún momento de su vida.
Trabajo en equipo: clave en el manejo
El enfoque multidisciplinario ha sido fundamental para mejorar los resultados en estos pacientes. La coordinación entre gastroenterología y cirugía permite tomar decisiones más oportunas y efectivas.
“Ha sido extraordinario. Hemos sido ejemplo de colaboración estrecha, viendo a los pacientes diariamente tanto en el hospital como en consulta”, destacó.
Este trabajo conjunto facilita el seguimiento continuo y mejora la experiencia del paciente durante todo el proceso de atención.
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Avances quirúrgicos que mejoran la calidad de vida
La evolución tecnológica también ha transformado la forma en que se realizan las intervenciones. La cirugía laparoscópica y, más recientemente, la cirugía robótica, han permitido procedimientos menos invasivos.
“No hay duda de que la cirugía ha evolucionado. Pasamos de grandes incisiones a técnicas laparoscópicas y ahora robóticas”, explicó el especialista.
No obstante, aclaró que, debido a la complejidad de algunos casos, todavía es necesario recurrir a la cirugía abierta en ciertos pacientes.
Una vocación marcada por los pacientes
Más allá de los avances médicos, el impacto humano sigue siendo el motor del ejercicio profesional. Para el doctor Lojo, su trayectoria ha estado profundamente ligada a sus pacientes.
“Ha sido una experiencia extraordinaria haber podido ayudar a muchos de estos pacientitos, que muchos de ellos me consideran casi su segundo papá”, expresó.
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