RCM orienta a residentes sobre expansión de programas

HealthRCM orienta a residentes sobre expansión de programas

El objetivo es cerrar la brecha entre los graduados de medicina y las plazas de especialización disponibles para garantizar que el relevo generacional de médicos se quede en Puerto Rico

Ante  la fuga de talento joven en el sector salud, instituciones académicas y hospitalarias en la isla han iniciado una ofensiva estratégica para expandir la capacidad de las residencias médicas. En el Recinto de Ciencia Médicas (RCM) de la Universidad de Puerto Rico (UPR) el doctor Norman Ramirez Lluch, oficial institucional designado de Grupo Hospitalario ofreció una conferencia a residentes sobre las oportunidades de residencia y trabajo en la medicina en Puerto Rico.

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Aunque las escuelas de medicina locales producen aproximadamente 440 graduados al año, la capacidad de absorción para especialidades es de apenas 300 plazas. El desfase obliga a cientos de jóvenes doctores a emigrar a los Estados Unidos para completar su formación, un viaje que, en la mayoría de los casos, se convierte en una mudanza permanente debido a las ofertas económicas y de infraestructura del norte.

«No es lo mismo entrenar a 10 médicos para que 7 se queden, que entrenar a 100 para que 75 se queden en Puerto Rico. Entre más residencias hagamos, más médicos se van a quedar aquí trabajando», expresó Ramírez Lluch.

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Debido a esto la comunidad médica y académica se encuentra trabajando en un aumento estratégico de plazas fuera de la zona metropolitana. La expansión incluye el fortalecimiento del programa de Medicina Interna en el Mayagüez Medical Center, que ahora recibirá a 11 residentes anuales, y la proyección de nuevas residencias en Cirugía en el Hospital Menonita de Cayey. Asimismo, el plan de retención médica llegará a la montaña en 2026 con un innovador programa de Medicina de Familia Rural en Adjuntas, sumado a la expansión de espacios en el Hospital de la Concepción y Manatí Medical Center para robustecer el primer nivel de atención regional.

«La mayoría de los residentes de familia y esto se puede extrapolar a los demás se quedan a trabajar donde se entrenaron. Eso refuerza que tenemos que abrir más programas fuera de la zona metro», anadió.

A pesar de la narrativa de crisis, los datos ofrecen una luz de esperanza. Según Ramírez Lluch, el 75% de los médicos que logran completar su residencia en la isla optan por quedarse a ejercer. Del mismo modo, aseguró que la estrategia de retención no solo depende de abrir espacios, sino de mejorar las condiciones de trabajo, incluyendo la revisión de tasas contributivas y la protección contra demandas de impericia, que actualmente está limitada por ley a $75,000 para médicos en entrenamiento en instituciones públicas.

«Tenemos que mejorar nuestra calidad de vida profesional, revisar tasas contributivas y el pago de préstamos estudiantiles. Uno no va al supermercado y dice ví diez pacientes y me van a hacer la compra; hay que llevar un cheque con fondos», concluyó.

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