Expertos explican funcionamiento de estos tratamientos en pacientes
La terapia CAR-T, uno de los tratamientos más innovadores en la medicina de precisión, ya se consolida en Puerto Rico como una alternativa para pacientes con ciertos cánceres hematológicos. Este avance representa un hito para la isla, al permitir que los pacientes accedan localmente a una tecnología que hasta hace pocos años solo estaba disponible en centros altamente especializados fuera del país.
A diferencia de la quimioterapia tradicional, el tratamiento CAR-T no consiste en una pastilla ni en una infusión convencional. Se trata de un proceso de ingeniería genética que modifica las propias células inmunológicas del paciente para que reconozcan y destruyan las células cancerosas. Según el doctor Cristian Rodríguez Arocho, hematólogo-oncólogo y especialista en terapia celular, se trata de una modificación celular.
«El proceso consiste en extraer las célula T del paciente y a nivel genético modificarla para que tenga la capacidad de reconocer la célula con cáncer, pegarse, activarse y destruirla», explicó.
Un proceso complejo y coordinado
El procedimiento inicia con la aféresis, mediante la cual se extraen las células del paciente. Estas son enviadas a laboratorios en Estados Unidos, donde se modifican genéticamente. Posteriormente regresan a Puerto Rico para ser infundidas nuevamente en el paciente.
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Durante las cuatro a seis semanas que tarda la manufactura celular, los médicos deben recurrir a lo que se conoce como “terapia de puente”, cuyo objetivo es controlar la enfermedad mientras el tratamiento definitivo está en preparación.
«Es un manejo multidisciplinario, decidimos esa terapia de puente todos juntos en base a los estudios disponibles. Cualquier terapia que nos ayude a controlar la enfermedad y reducirla a la menor posible antes del CAR-T es efectiva», afrimó Cruz Chacón.
Asimismo, los especialista concordaron en que el éxito de este complejo engranaje depende del seguimiento riguroso y la comunicación constante entre el especialista en terapia celular y el oncólogo, asegurando que el paciente transite de forma segura desde la infusión hasta su reintegración a la comunidad tras los tres meses críticos de vigilancia.
Importancia de la vigilancia tras la infusión
A diferencia de la citotoxicidad de la quimioterapia, el CAR-T funciona como una inmunidad adaptativa artificial. Los expertos señalaron, en entrevista con BeHealthMED, que para el sistema de salud el reto es el manejo de la toxicidad post-infusión, particularmente el síndrome de Liberación de Citoquinas (CRS) y la neurotoxicidad (ICANS). El médico debe estar alerta a síntomas sutiles tras el alta, que ocurre generalmente a los 14 días.
«El paciente podría perder temporalmente la capacidad de hablar o hacer un cálculo matemático; cambios neurológicos sutiles que nosotros evaluamos con una puntuación al 10», advirtió Rodríguez Arocho.
Los especialistas advierten que la burocracia choca con la agresividad de la enfermedad. Según el Dr. Alexis Cruz Chacón, aunque el ideal clínico sería obtener aprobaciones en 24 horas, la realidad del sistema obliga a esperar semanas. Durante este periodo de incertidumbre administrativa, los médicos deben recurrir a terapias temporales para evitar que el cáncer progrese mientras se asegura el financiamiento del tratamiento.
Un avance que evita traslados y reduce cargas económicas
Para el doctor Carlos Bachier, hematólogo-oncólogo y especialista en terapia celular, contar con esta tecnología en el Hospital Auxilio Mutuo representa un logro importante para el paciente puertorriqueño.
“Es un área que continúa evolucionando. Antes utilizábamos estas terapias en enfermedades más avanzadas; ahora las estamos implementando en etapas más tempranas”, afirmó.
La disponibilidad local no solo amplía el acceso a terapias de alta complejidad, sino que también reduce la necesidad de que las familias viajen fuera de la isla, lo que implica un alivio económico y emocional adicional.
Con la consolidación del CAR-T en Puerto Rico, la medicina de precisión continúa transformando el abordaje del cáncer hematológico, marcando una nueva etapa en la atención oncológica especializada en la isla.
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