Es crucial que el médico primario preste atención al historial clínico para un diagnóstico certero
La osteoartritis, la enfermedad musculoesquelética más común y principal causa de incapacidad crónica en adultos, requiere un enfoque diagnóstico y terapéutico evolucionado. En una conferencia, la experta reumatóloga, la doctora Yolanda López López, subrayó la necesidad de que los médicos primarios (MP) se mantengan al día con los cambios en el manejo del dolor, especialmente en lo referente a la seguridad de los analgésicos comunes y la limitación del uso de esteroides.
Lee: El 30% de los casos de lupus cutáneo podrían evolucionar a formas sistémicas
Además, explicó que la osteoartritis requiere una integración de la información clínica y de laboratorio. Es crucial que el médico primario preste atención al historial clínico para diferenciar la rigidez matutina de la osteoartritis (que se resuelve rápidamente al caminar) de la rigidez prolongada (indicativa de una enfermedad inflamatoria).
Durante el examen físico, la identificación de nódulos de Heberden es un hallazgo típico de la enfermedad. En los laboratorios, el médico primario debe solicitar la Tasa de Sedimentación Eritrocítica (ESR) y la Proteína C Reactiva (CRP) para descartar procesos inflamatorios, registrando que un Factor Reumatoideo (FR) positivo puede ser coincidente y no siempre implica artritis reumatoide (AR). Asimismo, las Imágenes (Rayos X) se utilizan para la confirmación diagnóstica, mostrando la disminución del espacio medial y otros cambios distales característicos, aunque no son útiles para la detección temprana.
Tratamiento farmacológico
La reumatóloga advierte sobre la necesidad de extremar la precaución con la medicación más accesible, como Antiinflamatorios No Esteroideos (AINE) y Acetaminofén (Tylenol).
“Si bien el paciente no puede quedarse sin tratamiento, hemos descubierto a lo mejor que los antiinflamatorios ofrecen tres riesgos importantes, riesgo gástrico, riesgo de daño renal y riesgo cardiovascular, el uso de paracetamol crónico tiene exactamente los mismos riesgos”, señaló.
Del mismo modo recomendó limitar estrictamente el uso de esteroides intraarticulares debido a efectos contraproducentes en las articulaciones.
«Hoy día se recomienda que esas articulaciones pequeñas no se inyecten con esteroides , porque el esteroide es controtóxico y va a consumir parte de ese cartílago”, añadió.
Opciones terapéuticas con mayor evidencia
Las siguientes opciones ofrecen alternativas con mejor perfil de riesgo/beneficio:
- Duroxetina (Duloxetina): Útil para el manejo del dolor central de la OA. Dosis recomendada: 30 a 60 mg/día.
- Viscosuplementación (Ácido Hialurónico): Buscar suplementos de mayor peso molecular , ya que han demostrado ser más efectivos en suprimir la degradación del cartílago.
- Medidas No Farmacológicas: Promover en todos los pacientes la pérdida de peso (una reducción del 5% puede desacelerar el avance) y el ejercicio para fortalecer los músculos periarticulares y proteger la articulación.
Te puede interesar: Lupus en Puerto Rico: Una mirada a la enfermedad y su complicación rara, la lupus cistitis
De la misma manera, aconsejó que en la práctica clínica diaria, debe enfocarse en la prevención de la osteoartritis. Factores como la obesidad se destacan como un contribuyente importante que puede llevar al desarrollo prematuro de este tipo de condición , especialmente en las rodillas. En cuanto a su clasificación, la osteoartritis puede ser primaria , generalmente asociada al desgaste y envejecimiento, o secundaria , relacionada con factores externos como trauma, infección o daño crónico causado por otras enfermedades inflamatorias.

