Investigaciones sobre EII en Puerto Rico evidencian barreras sociales

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Las investigaciones clínicas sobre enfermedad inflamatoria intestinal (EII) en Puerto Rico continúan aportando evidencia sobre los desafíos que enfrentan los pacientes más allá de los síntomas gastrointestinales. Estudios recientes presentados durante la convención de la Asociación Puertorriqueña de Gastroenterología abordan cómo factores sociales, como el acceso a baños en espacios públicos, pueden influir directamente en la calidad de vida y en el manejo integral de estas patologías.

Uno de los proyectos presentados analizó la experiencia de pacientes con EII al solicitar acceso a baños en distintos establecimientos. El estudio se desarrolló en la clínica interdisciplinaria del Recinto de Ciencias Médicas y evaluó a 200 pacientes con diagnóstico de esta condición.

“Este estudio trata acerca del acceso al baño para pacientes con enfermedad inflamatoria del intestino. Es un estudio que se hizo con 200 pacientes y mira las experiencias que tuvieron los pacientes al preguntar por acceso al baño en diferentes lugares”, explicó la investigadora Serena Flores a BeHealthMED al presentar los resultados.

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Barreras sociales que afectan la calidad de vida

Los hallazgos evidencian que los pacientes con EII enfrentan obstáculos frecuentes cuando solicitan acceso a baños en espacios públicos, una necesidad asociada a síntomas como urgencia intestinal, diarrea y dolor abdominal.

De acuerdo con los datos recopilados, el 63 % de los pacientes reportó que en algún momento se les negó el acceso al baño en establecimientos comerciales.

Las negativas se registraron principalmente en tiendas, gasolineras, supermercados, restaurantes y farmacias, lo que refleja una problemática extendida en diferentes entornos comunitarios.

“Podemos ver que esto es un problema frecuente para los pacientes que tienen enfermedad inflamatoria del intestino”, señaló Flores.

La investigadora explicó que estas situaciones generan un impacto importante en la vida cotidiana de los pacientes, quienes muchas veces limitan sus actividades sociales o laborales por temor a enfrentar estas barreras.

“Esto afecta la calidad de vida de los pacientes; a veces salir y saber que se les va a negar el acceso al baño hace que algunos pacientes decidan simplemente no salir”, indicó.

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Consecuencias clínicas y emocionales

Además del impacto social, los investigadores identificaron consecuencias clínicas relevantes asociadas a la falta de acceso a instalaciones sanitarias.

Uno de los datos más llamativos del estudio fue que 73 % de los pacientes a quienes se les negó el acceso al baño reportaron haber tenido un accidente fecal, lo que refleja la gravedad de la situación para quienes viven con esta enfermedad.

“Este estudio mostró que a las personas a quienes se les negó el acceso al baño, 73 % de ellas tuvieron un accidente fecal”, explicó la investigadora.

Asimismo, el análisis reveló que los pacientes jóvenes tienden a enfrentar mayores cuestionamientos cuando solicitan acceso al baño, lo que evidencia la persistencia de estigmas sociales alrededor de esta condición.

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Implicaciones para la práctica médica

Los expertos destacan que la EII es una condición invisible, lo que contribuye a que muchas personas no comprendan la urgencia de los síntomas que experimentan los pacientes.

“Es una condición que al ojo de muchas personas es invisible; pueden ver a alguien que se ve normal, pero no saben que tiene una necesidad urgente”, explicó Flores.

Desde la perspectiva clínica, estos hallazgos resaltan la importancia de que los gastroenterólogos y profesionales de la salud integren en la consulta aspectos relacionados con la educación del paciente, el apoyo psicosocial y la concienciación comunitaria.

La investigadora también subrayó que herramientas como las tarjetas de acceso a baños para pacientes con EII podrían ayudar a reducir estas barreras, aunque actualmente no cuentan con respaldo legal en Puerto Rico.

Es muy importante la parte de la educación, que las personas conozcan que esta es una condición y que el paciente tiene una necesidad real”, afirmó.

Para los especialistas, este tipo de investigaciones en Puerto Rico aporta evidencia clave para mejorar el enfoque integral del manejo de la enfermedad inflamatoria intestinal, incorporando no solo el control clínico de la enfermedad, sino también los factores sociales que afectan el bienestar de los pacientes.

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