En el marco de la 52.ª Convención Científica Anual de la Academia Médica del Sur, especialistas alertaron sobre el impacto creciente de la enfermedad hepática esteatósica en la población puertorriqueña, una condición estrechamente relacionada con alteraciones metabólicas.
El Dr. José García Mateo, endocrinólogo y lipidólogo clínico, compartió cel hígado graso no debe abordarse de forma aislada, ya que la acumulación de grasa en este órgano es, en muchos casos, el reflejo de un trastorno metabólico sistémico que se evidencia en la sangre
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MASLD: un cambio de paradigma
El enfoque actual está dando un giro significativo hacia lo que se conoce en la actualidad como MASLD (Enfermedad Hepática Esteatósica Asociada a Disfunción Metabólica), la cual está vinculada directamente con los niveles peligrosos de triglicéridos y el riesgo cardiovascular.
Según el National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases esta enfermedad es una de las causas más comunes de enfermedad hepática en Estados Unidos. Los expertos estiman que aproximadamente el 24 % de los adultos en los Estados Unidos tienen enfermedad del hígado graso no alcohólica.
Un peligro silencioso: los triglicéridos
Uno de los principales factores asociados es la hipertrigliceridemia, que no solo impacta el hígado, sino que también aumenta el riesgo de complicaciones como pancreatitis.
»A medida de que aumentan los triglicéridos de moderados a severos, a bien severos —más de 500, pero mayormente más de 1,000— ahí es donde aumenta la tasa de pancreatitis. he visto pancreatitis con más de 500, hay riesgo, pero mayormente es más de 1,000 o más de 2,000″, explicó.
Este aumento descontrolado de lípidos no solo pone en riesgo al páncreas, sino que es un combustible para la inflamación del hígado.
Señales clínicas que no deben pasarse por alto
El doctor enfatizó que la redefinición del hígado graso busca que el paciente comprenda que esta es una condición que es parte de un “equipo” de problemas en los que se incluye: la obesidad central, la diabetes y la hipertensión. Además, destacó que algunas manifestaciones cutáneas pueden servir como señales de alerta temprana.
“Cuando observes múltiples lesiones cutáneas tipo xantomas eruptivos en el abdomen o glúteos, piensa en hipertrigliceridemia severa, generalmente en pacientes con triglicéridos por encima de 1,000 mg/dL”, señaló.
Claves en el tratamiento
El camino hacia la recuperación, de acuerdo al especialista, es un tratamiento efectivo del hígado graso y la hipertrigliceridemia en el que se debe atacar el problema de raíz. “La educación sobre el consumo de alcohol, el control de la diabetes y mejorar la nutrición son aspectos claves que ningún medicamento puede sustituir por completo”.
“La meta para el 2026 es totalmente clara: identificar al paciente en riesgo antes de que la inflamación hepática sea irreversible, empleando las nuevas guías únicas que prioriza tanto la salud del hígado como la protección del corazón”, concluyó.
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